3.11.2005

Voynich para expertos: retoques


El investigador Jorge Stolfi, de la Universidad de Stanford, cree haber encontrado en el Manuscrito Voynich palabras y letras que han sido retocados o reescritas por encima de la escritura original. Algunos ejemplos del folio f1r (primera página del libro) se ven aquí. Los retoques se observan en tinta más oscura. El largo e interesante artículo de Stolfi (sólo en inglés) puede leerse y disfrutarse aquí. Posted by Hello

El sitio de Gordon Rugg

Como se sabe, Gordon Rugg es un psicólogo cuyo trabajo del año pasado ha echado nueva luz sobre el Manuscrito Voynich. Si bien no se interesa mucho en el asunto del desciframiento, la labor de Rugg puede representar el primer paso para comprender cómo se confeccionó el texto del manuscrito. La teoría del científico británico, como es sabido, sostiene que el Voynich no es más que un muy bien tramado engaño, perpetrado por Edward Kelley en el siglo XVI. Si consigue reproducir todas las características del libro con su método, entonces habrá probado que todos los intentos de desciframiento son imposibles.
Les doy la dirección del sitio oficial de Gordon Rugg (sólo en inglés), parte del de la Universidad de Keele (Inglaterra) para que observen su extraordinario razonamiento.

El manuscrito en Colombia

Un interesante artículo fue publicado hace algunos días en Terra de Colombia (con foto y todo).
Habla de nuestro libro, cita a Zandbergen y hace una interesante recorrida por el periplo del Manuscrito Voynich.
Creo que es uno de los mejores textos periodísticos publicados últimamente sobre el tema, y vale la pena visitarlo.

El Manuscrito Voynich en el sitio de la NASA


El extraordinario documento (al menos una imagen de su sección astronómica) fue publicado en el sitio de la NASA junto con una interesante explicación del astrónomo tejano B. Schaefer. La versión castellana está disponible aquí. Posted by Hello

3.10.2005

Actualización del sitio voynich.com.ar

El sitio de nuestro libro "El Manuscrito Voynich" acaba de ser actualizado.
Podéis dejaros caer por allí para conocer los nuevos textos dados de alta.

Reparando errores acerca del Big Bang (sin relación con el manuscrito)

El Big Bang, pero en serio
por Marcelo Dos Santos

Hay muchos errores y malentendidos en el concepto que muchos de nosotros tenemos acerca del Big Bang y, específicamente, acerca de la expansión del universo.
Los astrónomos Charles H. Lineweaver y Tamara M. Davis, del observatorio de Mount Stromlo, cerca de Canberra, Australia, intentan desnudar, en un artículo recientemente publicado en Scientific American, estas malas interpretaciones (muchas de ellas cometidas y motorizadas incluso por científicos de nota) y acercar la ineludible realidad del Big Bang, la expansión eterna del universo y muchos otros difíciles conceptos a los estudiantes, científicos y público en general sin alterar ni un poco la verdad científica. Vale la pena aproximarse a ellos como una bienvenida variación a los repetidos y socorridos errores de interpretación.

La expansión del universo puede ser el hecho más importante que el Hombre haya descubierto jamás acerca de nuestros orígenes. Usted no estaría leyendo este Zapping si el universo no se expandiera. Los seres humanos jamás habríamos existido. Objetos pequeños y fríos como las formas orgánicas y los planetas de tipo terrestre no habrían cobrado existencia si el universo, formado en una gran y caliente explosión, no se hubiese expandido y enfriado. La formación de todas las estructuras del universo, desde las galaxias y estrellas hasta los planetas y los artículos de divulgación han dependido de la expansión para llegar a ser.

Hace cuarenta años, los científicos anunciaron el descubrimiento de la evidencia definitiva de la expansión del universo, iniciado en un estado primordial denso y caliente. Habían encontrado la resonancia fría remanente del Big Bang: la radiación cosmica de fondo, bajo la forma de microondas. A partir de este hallazgo, la expansión y el brillo residual del Big Bang han sido los temas unificadores de la cosmología, del mismo modo en que la evolución darwinista ha sido el tema unificador de la biología. Como la evolución, la expansión cósmica provee un contexto dentro del cual las estructuras simples pueden cobrar forma y desarrollarse hasta convertirse en estructuras complejas. Sin la evolución y la expansión, la biología moderna y la cosmología no tendrían ningún sentido.

Lea el artículo completo en Axxón.

3.09.2005

Nuevo artículo (no relacionado con el manuscrito) de Marcelo Dos Santos

DIVULGACIÓN: No se enteraron de que la guerra había terminado

SAN-RYU-SCHA
por Marcelo Dos Santos (especial para Axxón) www.mcds.com.ar

Segunda Guerra Mundial.
Los japoneses avanzaron por el Pacífico como un viento: en sólo cinco meses, entre el 7 de diciembre de 1941 y el 7 de mayo de 1942, capturaron todo el sudeste asiático, las Indias Orientales, la Melanesia, parte de Filipinas y las islas de Wake, Guam y Singapur.
La isla de Guam, en el Pacífico, es el escenario de una de las historias más increíbles de la lucha humana por la supervivencia.
Parte del archipiélago de las Marianas, Guam es pequeña y selvática: mide apenas 51 kilómetros de largo por 16 en la parte más ancha y 8 en la parte más angosta. Su superficie total es de 522 km2, apenas dos veces y media la de la Ciudad de Buenos Aires.
El bosque tropical del interior de Guam es tan salvaje y tupido, completamente virgen, que incluso hoy en día los guameses pueden perderse en él. El clima de la isla es tropical templado: la temperatura de la isla rara vez baja de los 32°C y su extremo inferior es de 22. Como todo lugar tropical, Guam no tiene estaciones propiamente dichas, sino tan sólo una temporada seca y otra lluviosa. En Guam es verano todo el año.
Los marines norteamericanos tomaron la isla de Guam el 21 de julio de 1944. La devastación fue enorme y los japoneses perdieron en aquella batalla a la mayoría de sus soldados, totalizando más de 22.000 muertos. Pero no todos habían muerto. Ateniéndose al bushido (el código guerrero japonés), un grupo de aproximadamente 100 combatientes nipones tomaron la determinación de huir a la selva para escapar al deshonor de ser hechos prisioneros, o incluso para intentar seguir luchando por cuenta propia. Preferían la muerte antes que la derrota y sus cuerpos y sus mentes, sometidos a una rígida disciplina y a inimaginables privaciones en los tres años y medio que llevaban allí, los convertía en seres duros, poco compasivos y completamente decididos a sobrevivir.

Dos de ellos, los cabos Masashi Ito y Bunzo Minagawa, son los protagonistas de nuestra historia.
Ambos se parecían mucho: tenían 24 años, eran simples hijos de labriegos y prácticamente analfabetos. Pero la férrea determinación, la inteligencia y el sentido del honor de su raza los convirtieron en una especie de superhombres cuya resistencia resulta difícil de creer. A pesar de que ambos habían crecido en el campo, no habían recibido ningún entrenamiento específico en supervivencia.
Durante los primeros meses en la jungla, Minagawa e Ito no estuvieron juntos más que unos pocos días: se separaban una y otra vez para vivir con distintos grupos de fugitivos. Sin embargo, estos otros hombres eran, a juicio de nuestros héroes, demasiado descuidados. Hacían fuego en cualquier parte, eran ruidosos y los ponían permanentemente en riesgo de ser capturados.
Finalmente, Ito y Minagawa se reunieron de nuevo y decidieron vivir juntos, separados del resto de sus compañeros, todo el tiempo que fuese necesario.
Sentados en silencio, en un claro de la selva, hicieron inventario de sus posesiones. Ambos tenían sus katanas (sus sables japoneses de combate) y sus gorras de reglamento. Minagawa era más afortunado que su compañero: él había logrado conservar, además, un pequeño espejo y su par de guantes. Con estos tristes elementos, Ito y Minagawa se decidieron a emprender un extraordinario combate contra la naturaleza.

EL ARTÍCULO COMPLETO, EN http://www.axxon.com.ar/rev/148/c-148Divulgacion.htm.

3.08.2005

Breve nota sobre el manuscrito

La Visión publica este corto e interesante artículo sobre el manuscrito. Como aperitivo vale la pena, antes de los futuros artículos más avanzados que tenemos en carpeta.