8.23.2005

El Manuscrito Voynich en el diario Página/12

En el diario argentino Página/12 se publicó, en febrero de 2004, este interesante artículo introductorio a la historia del Manuscrito Voynich.
Documentado y bien escrito, me parece que vale la pena rescatarlo aquí.


El Manuscrito Voynich
por Esteban Magnani

En 1912, un anticuario neoyorquino llamado Wilfrid Voynich compró cerca de Roma lo que a todas luces era un libro medieval. Sin embargo, al abrir el manuscrito de cerca de 116 pliegos hechos de piel, descubrió que tenía la peculiaridad de estar escrito en un alfabeto que el anticuario –un experto– no conocía. La tapa tampoco daba precisiones. Ni siquiera era posible reconocer los entre 20 y 36 caracteres (según las interpretaciones de la caligrafía) que se repetían incansablemente en las páginas. Algunos recordaban a símbolos latinos y otros a los utilizados por los alquimistas. Para colmo, estaba lleno de ilustraciones que no aclaraban el tema del libro: había plantas –en parte desconocidas– con explicaciones al canto, que hacían pensar en un herbario, pero la sección siguiente estaba dedicada a figuras del zodíaco con mujeres desnudas sosteniendo estrellas. Otra de las secciones parecía dedicada a la anatomía y a algo que parece un sistema circulatorio y... más mujeres desnudas. Este último no es un dato trivial, ya que por su desnudez no se pudieron tomar datos sobre la moda femenina de la época en que fue escrito (los métodos de datación demuestran que la piel utilizada es de un animal medieval o algo anterior, pero no se pudieron obtener muchas más precisiones). Al final se encontró una sección a la que se llama “De las recetas” en la que hay 324 párrafos breves, cada uno con una estrella al costado. El único dato comprensible que encontró Voynich provenía de una carta de 1665 o 1666, firmada por el rector de la Universidad de Praga, Johannes Marcus Marci, y dirigida al jesuita Athanasius Kircher de Roma, en la que le ofrecía la tarea de descifrar el libro. Allí también se mencionaba que el manuscrito había sido adquirido por el emperador Rodolfo II de Bohemia (1552-1612) por una pequeña fortuna: 600 ducados de oro. La carta también decía que el autor era nada menos que Roger Bacon (1220-1292), un franciscano que ayudó a dar los primeros pasos de la ciencia experimental. Una investigación de 1931 indicó que un estudioso de Bacon, llamado John Dee (1527-1608) visitó la corte de Rodolfo II en Praga. En su diario de 1586, el “baconólogo” decía tener en su bolsa 630 ducados, cifra apenas superior a lo que se suponía que había pagado el rey Rodolfo.

El artículo completo, picando aquí.

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