6.15.2005

¿Es el "Girasol Voynich" un verdadero girasol?

Acaso una de las páginas más célebres del Manuscrito Voynich sea la f33v. En ella, Robert S. Brumbaugh ha querido ver el retrato de un girasol (Helianthus annus). La teoría es fascinante, porque la fecha supuesta de composición del manuscrito es prácticamente contemporánea del Descubrimiento de América.
Si lo que se ven en f33v es en verdad un girasol -planta americana que no existía en Europa-, ¿cómo conoció de ella el o los desconocidos autores del libro?
Para peor, f33v parece mostrar una variedad moderna de girasol, similar a las que vemos hoy en día, que definitivamente no existía. El girasol que conocieron los indios precolombinos era radicalmente diferente de los actuales. Haga click en cualquiera de las imágenes para ampliarlas:


El "Girasol Voynich" (f33v)

Jorge Stolfi, de la Universidad de Birmingham (Inglaterra), ha realizado un profundo estudio comparativo entre el dibujo de f33v y el H. annus. En él me he basado (junto a otras fuentes, por supuesto, entre las que se incluyen Petersen y O´Neill), al publicar las partes dedicadas a ese folio en mi propio libro sobre el Voynich.

Comparación entre la imagen de f33v y una ilustración de la
planta real por la dibujante especializada en botánica Judith
A. Aronow

Sin entrar en las complejidades del análisis técnico botánico ni repetir aquí lo que expreso en mi libro y Stolfi en su sitio web, sí estamos en capacidad de insistir en las comparaciones.
Los defensores de la teoría de que se trata en efecto de un girasol pretenden demostrar que el Manuscrito Voynich fue escrito en 1520 o más tarde, lo que contradice el mismísimo estilo de la escritura manuscrita y otros detalles como los peinados femeninos. Si el manuscrito fue realizado, como en verdad creo que lo fue, entre 1450 y 1480, sería imposible que el autor sospechase siquiera la existencia de los girasoles. Los defensores de la fecha posterior -los que dicen que se trata de un girasol- se basan principalmente en el parecido de las flores del dibujo con las reales. A la objeción de que el color es incorrecto, yo mismo respondo con fotos de girasoles de colores atípicos:

Detalle del "Girasol Voynich" flanqueado por dos flores reales de colores poco comunes
De modo que las marcas azules que se ven en f33v no son prueba concluyente de que la planta no sea un girasol: los jardineros y floricultores de varias partes del mundo (especialmente los japoneses en Japón y en su comunidad de Belén de Escobar, Argentina), pueden obtener y obtienen variedades ornamentales de H. annus como las que se ven a derecha e izquierda en las ilustraciones de arriba, anaranjadas, índigo oscuras e incluso rojas sangre.
Sin embargo, uno de los rasgos definitorios en botánica a la hora de establecer la identidad de dos ejemplares en cuanto a si pertenecen a la misma especie consiste en la comparación de las hojas, y es aquí, precisamente, donde falla la identificación de Brumbaugh:


La prueba definitiva: se trata de hojas de dos especies distintas
Las hojas del Girasol Voynich son de forma estrellada, con de entre 10 a 12 puntas rematadas en un botón redondo y sus pedúnculos se insertan por el centro de la hoja. Las del girasol real son lanceoladas y se inseran por la base. Este sólo detalle basta para descartar la identidad de especies. Pero hay más:


Extraño tubérculo, imposible en un girasol

La ilustración de f33v tiene unos extraños tubérculos en los extremos distales de las raíces. Los mismos están perforados por cantidad de tubitos cilíndricos que no existen en la naturaleza. Además, ningún girasol posee tubérculos.
De esta forma, queda total y científicamente descartada la hipótesis de Brumbaugh. Asimismo, sale de esta controversia fortalecida la teoría de que el Manuscrito es anterior al Descubrimiento de América, tal como lo indican su letra cursiva y las figuritas de mujer de la Sección Biológica.
Para mayores precisiones sobre la comparación botánica, como hemos dicho, pueden referirse a mi libro.
Comparaciones sumamente detalladas (con fotos) de cáliz, pétalos, sépalos, pedúnculos, colores y texturas de las estructuras anatómicas de la flor dibujada y la real del girasol doméstico y también del silvestre, así como las pocas coincidencias que indujeron a error a Robert Brumbaugh se encuentran publicadas en la web, en el sitio (en idioma inglés) del doctor Stolfi, que recomiendo visitar pinchando aquí.

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